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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005. 01/02/2005Entre hermanos It’s four in the morning, the end of decemberI’m writing you now just to see if you’re better New york is cold, but I like where I’m living There’s music on clinton street all through the evening. I hear that you’re building your little house deep in the desert You’re living for nothing now, I hope you’re keeping some kind of record. Yes, and jane came by with a lock of your hair She said that you gave it to her That night that you planned to go clear Did you ever go clear? Ah, the last time we saw you you looked so much older Your famous blue raincoat was torn at the shoulder You’d been to the station to meet every train And you came home without lili marlene And you treated my woman to a flake of your life And when she came back she was nobody’s wife. Well I see you there with the rose in your teeth One more thin gypsy thief Well I see jane’s awake -- She sends her regards. And what can I tell you my brother, my killer What can I possibly say? I guess that I miss you, I guess I forgive you I’m glad you stood in my way. If you ever come by here, for jane or for me Your enemy is sleeping, and his woman is free. Yes, and thanks, for the trouble you took from her eyes I thought it was there for good so I never tried. And jane came by with a lock of your hair She said that you gave it to her That night that you planned to go clear -- sincerely, l. cohen PARA J. A LA MEMORIA DE PATTY. 02/02/2005Elucubraciones Son más de las dos de la madrugada. Como siempre, el insomnio duerme a mi lado. Después de cambiar unas cuantas veces de posición en la cama, de levantarme a leer y a observar a mi alrededor, me asalta una imagen de hace días...Buscando una información en Internet, vi una foto del primer chico con el que salí. Hacía más de trece años que no le veía, a pesar de que descubrí que trabajaba en una empresa que está a unos 200 metros de mi casa. Él, fue mi gran amor de adolescencia, por el que fui abandonada y con el que retomé de nuevo la relación, para terminar dejándole por cansancio. Se me presentaba en la pantalla del ordenador, con su nombre y sus dos apellidos, y unos... ¿10, 15,...? kilos de más. Desde entonces, intento imaginarme cómo es su vida. Me imagino que está casado y que, quizás, tenga algún hijo. La verdad es que su imagen me ha decepcionado... ¡con lo que era! El lunes, cuando iba a currar, me desvié un poco para pasar por la puerta de su empresa. No le vi, pero la tontería casi me cuesta que me abollasen el capó del coche... Me sonrío y me recuerdo a Malena, en “Malena, una vida herida”, de Almudena Grandes. ---------------------------------- Después de unos segundos en blanco, me asalta la duda de haberle quitado algo de magia a mi blog, quizás por haberle puesto una cara... espero que no, aunque es difícil moverse con algo “menos” de libertad. A veces, en medio de la noche, me parece presentir un ruido, un estruendo tan devastador como la caída del techo, con los vecinos de arriba sentados en sus sillas, alrededor de la mesa, cenando. Caen las sillas empalando todo lo que encuentran a su paso, y las patas se astillan. La jarra de agua se hace añicos y salpica el líquido junto con los cristales. De repente, miro a mi alrededor y todo sigue en calma. Alzo la mirada al techo y cualquier grieta me parece un signo de la precipitación al vacío... Pero, insisto, y vuelvo a mirar para comprobar que todo sigue estático. El cigarro de John Lennon sigue sin consumirse y su mirada perdida, divisando el mismo lugar que el Colón de Barcelona. Recuerdos didácticos a modo de recomendación, para no olvidar nunca que debo poner http:// ... (vuelvo a sonreírme). Una grata tarde, arreglando el mundo; hablando del pasado, hablando del presente, viendo una película a medias... Una cerveza, con problemas de dicción y una carcajada descarada por la apariencia de un deja vu en una pizzería, donde hacía mucho frío, donde escuchaba historias de arañas y cortos, con una mirada que se disparó cuando no había gafas... Finalmente, siempre acabo sola, aquí o en compañía de una cerveza que termina empapándome y, a veces, emborronando mis letras. Me queda tanto por decir... 06/02/2005Noche caliente La noche cundió bastante. Fue un sábado de reencuentros, de relaciones maduras, con sensatez y buen rollito. Miradas furtivas y antiguos deseos.Mis endorfinas estaban hirviendo, mis labios parecían haber besado un montoncito de pimienta; empecé a desear que me apagaran el fuego las bocas de los chicos que veía. Me crucé miradas de deseo con varios. Había en esas miradas las de alguna fémina a lo Marlene Dietrich. Os juro que deseé que me besaran violentamente, en algún lugar escondido. Aún quedan cenizas de ayer. 12/02/2005Primer beso Ese día nos sentaron por parejas. Separaron las mesas quitándoles su forma poligonal, de colmena de abeja. Estaba en frente de un niño al cual le pregunté su nombre. Se llamaba Fernando.Estuvimos toda la mañana haciendo formas con la plastelina. Él se empeñaba en hacer dinosaurios y ciudades aplastadas, yo era más vulgar y cursi, y hacía coronas y varitas mágicas, y joyas que pesaban un montón y siempre terminaban rompiéndose por la propia gravedad... El segundo día éramos los mejores amigos, aunque para mí era el niño más guapo de la clase. Cuando sonó la campana, le di un beso furtivo, en la boca. Él se quedó helado, no dijo nada, recogió sus cosas y se fue sin esperarme. Teníamos cinco años. Me he remitido a esta historia para poder contar mis sueño de la otra noche. De repente tenía cinco años, me encontraba en la misma mesa de antaño, Fernando estaba en frente, la plastelina de por medio, volví a besarle, pero esta vez el beso fue eterno; crecimos en el tiempo, hasta la actualidad. Estábamos de pie. Fundiéndonos en un abrazo. No sé cómo pasamos del beso al abrazo, pero no noté ningún intervalo en ello. Dábamos vueltas como en las pelis, como si estuviéramos subidos encima de un torno de alfarero para el efecto. Notaba sus orejas agujereadas cerca de mi mejilla. Miré a través de una de sus mirillas, y veía cómo todo giraba a mi alrededor: vi una noria, un puesto de palomitas, alguien disfrazado de King Kong, y cuando me di cuenta de que parecía que estaba dentro de Amelie, me desperté. No era Fernando con quien me abrazaba. 24/02/2005Relatos Mientras servía a un ritmo frenético un montón de combinaciones alcohólicas, de repente se congeló el mundo a mi alrededor. Vi entrar desde el fondo la silueta de Apolo. Con un foco rojo intenso, a contraluz... Me hice un pequeño corte en un dedo al abrir una botella; la música volvió a penetrar por mis poros y el ritmo de vida se estabilizaba. Apolo me pidió un sanfrancisco y me regaló una austera sonrisa. La gota de sangre aún ebullía en la yema de mi dedo. Pasé mi índice varias veces por el borde de la copa, no muy afuera ni tan dentro que pudiera rozar el líquido... |
janaBienvenid@ a un lugar donde la lógica no entra...
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