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jana

Vértigo

Cierra los ojos e intenta experimentar esta sensación:

Te acercas a alguien por la espalda, tocas su hombro y se gira hasta encontrarse frente a frente junto a ti. No es la persona que esperabas, te has confundido.

...

Medita sobre cómo te sientes.

...

Ahora, haz un esfuerzo y vuelve hasta cuando tenías 4 años aproximadamente.

Vas por la calle, con tu madre, tu padre, un tío, quien tu quieras. Hay mucha gente, puede que te encuentres en El Rastro, o en unos grandes almacenes, en medio de las rebajas. Por un momento tu mano se suelta de la del adulto. Vuelves a cogerla, te reconforta y miras con una sonrisa la cara del dueño de la mano. Es un desconocido.

3 comentarios

Steam Man -

A mi me pasé de muy pequeño y fue una putada, la cagué ;) pero ella muy guapa por lo que recuerdo......

Saludos lejanos

Anónimo -

A mi tb me ha pasado, lo que pasó es que le eché morro e insistía en que conocía a la persona, aunque sabía que no la conocía, cuando me bajé del autobús rojo de la vergüenza, me moría de risa porque lo encontraba muy divertido. La pobre chavala lo flipaba.

whicho -

Es la peor sensacion del mundo. Me ha pasado dos veces y me he sentido como un imbecil, engañado y sucio. Ni si quiera hace falta ser un niño para sentir que la persona que te reconforta se ha convertido en un extraño y no sabes como has llegado a ese punto.