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Dragones y mazmorras

Dragones y mazmorras

Los riñones de Ana se retorcieron en mi cuerpo otra vez. No sabéis lo que es estar en el baño de un pub como dios me trajo al mundo...make Jake a dull boy...Si fuese sábado iría a hacerme unos largos, pero creo que me tendré que conformar con el ruido de la ducha...perdiendo la última neurona que me queda a modo de esponja natural. Otra vez las agujas se me están clavando en la garganta, es como si me hubiera arañado un gato desgarrándome entera. Dicen que los sueños...sueños son, se lo robaron a Calderón, pero esto es la pura realidad. Tendré que vivir con ella.

Jana en las lianas 1

Jana en las lianas 1

Recuerdo muchas anécdotas del cole...sí que me marcó eh? Jajaja. Ésta fue una movida bastante tocha, teniendo en cuenta lo pudorosos y estrictos que eran en el Pardo Bazán.
Tuve dos líos de faldas...no os equivoquéis pensando mal... Fue, por algo así como enseñar las piernas. Hoy contaré sólo una de esas dos anécdotas.
Me encontraba en una clase de plástica. La señorita María Luisa había dicho que no se podía levantar nadie de su sitio. Llegó la señorita Esperanza, gran amiga de mi profe, y se pusieron a hablar de sus cosas (bla, bla, bla). Mi amiguita Mónica y yo necesitábamos pegamento. Yo estaba todo el rato intentando encontrar una pausa entre las dos cotorras para pedir permiso...pero no paraban, entonces decidí levantarme a por el pegamento. Me dirigí sutilmente hacia el final de la clase, que era donde se encontraba el armario, iba casi de puntillas cuando de repente su voz retumbó llegándose a oír hasta la glorieta de Embajadores. Casi me orino encima. Ni siquiera había llegado al armario, me di media vuelta e intenté explicarle que necesitaba el pegam... No me dejó acabar. Nos castigaron a Mónica y a mí (la pobre pagó también el pato).
El castigo no fue de los peores; nos quedamos sin recreo, en un pasillo con suelos de mármol, grandes ventanales y puertas grises. Cada una en una punta, sin apoyarse en la pared ni mucho menos sentarse. En medio de esa media hora de recreo, en un pasillo en donde el eco se mofaba de nuestra conversación susurrada y el aburrimiento nos invadía, se me ocurrió la feliz idea de hacer el pino... Primero Mónica, luego yo,... y así alternando, a ver quien duraba más. La dos llevábamos sendas faldas de tablas, ya sabéis, escocesas y unos leotardos bien tupiditos, no de los calados. Los de Mónica no los recuerdo, pero los míos sé que eran rojos (qué mona, tan conjuntada). Todo transcurría de forma muy amena y divertida hasta que... como, era lógico, nos pillaron. Apareció la señorita María Luisa (que además era la directora del centro) con su bata blanca y su voz de maruja con rulos. Esta vez creo que se me salió el chorrito. Qué miedo. Nos dio una bofetada a cada una que me dejó un par de días sorda de un oído. El castigo era inminente. Después de llevarnos al despacho y hacernos sentir moralmente mal por escandalosas y descaradas (sólo teníamos 8 años!), tras una larga meditación y examinación la pena fue de.... una copia de mil veces con el siguiente texto: “No volveré a hacer el gamberro en los pasillos. No volveré a hacer el gamberro en los pasillos. No volveré a hacer el gamberro en los pasillos. No volveré a hacer el gamberro en los...”
Ya llevaba unas cuantas, unas doscientas o así y, encima, escondiéndome en casa porque no quería que se enteraran mis padres. Hasta que al final, mi padre lo vio. Le expliqué todo y dijo que esa tía estaba loca, que parara de escribir, que con lo que ya llevaba era más que suficiente. Así que se presentó al día siguiente en el cole y llevó mi copia bla bla bla... Por una vez vi a mi padre como un auténtico héroe. Me salvó de la quema!

Reencuentro con el mar

Reencuentro con el mar

(J.H.)

Ya vuelves a tu azul y querido mar;
aquella masa de agua que se reflejaba en tus ojos.
Tus ojos de chino, puntiagudos, penetrantes
que se perdían en la nebulosa de tu humo
de café y tabaco.
Tu cuerpo ya no es cuerpo,
es un alma empírico
que se materializa, por fin, en nuestros recuerdos.
Tu alma volará a través del viento,
enredándose en las nubes
recorriendo el mundo y depositándose en la mar,
removiendo la espuma de las olas saladas.
Tu presencia quedará siempre en nuestros cuerpos,
insuflándonos la vida
que un día nos arrancaron
en la niñez.
(24/12/02)

Rebel rebel

Rebel rebel

Abro los ojos antes de que suene el despertador. Me han sacado de mi letargo las malditas obras de la calle. ¿Qué coño estarán haciendo? Es la segunda vez que levantan el suelo del mismo sitio.
Boca arriba, tapándome los ojos con el brazo por encima, suspiro con resignación. Me incorporo, me quedo sentada en la cama notando el frío del suelo en la planta de mis pies. Uff, habrá que levantarse. Buenos días. ¿Cómo te encuentras? Tengo la espalda dolorida, pero me preocupa más el día, cómo se me va a ir sucediendo. Últimamente, no tan últimamente, mi estado es como una máquina de hacer electrocardiogramas; así como espasmódico, nervioso, intenso. Me gustaría poder conseguir una velocidad de crucero, pero creo que nunca lo conseguiré. Bueno, la verdad es que la palabra “conseguir” tiene un sentido difuso para mí. Muchas veces no tengo confianza en mí misma para lograr cosas. No sólo me refiero a objetivos o metas materiales. Siempre hay un sentido pesimista en mí. Otras veces, me convenzo de que lo que me proponga, cualquier cosa que desee, la puedo conseguir. La verdad es que, muchas veces, muchas, sólo con desear algo muy fuerte, lo he logrado; eso me asusta por muchos motivos...

Uff, hoy parece ser que se avecina un día de comedura de olla a saco. Ya estoy con ese estado anímico extraño. Es una sensación muy parecida a la que todos hemos sentido alguna vez cuando éramos pequeños, y no estábamos con nuestros padres. A mí me sucedía cuando pasaba algún fin de semana en casa de mis abuelos; podía tirarme todo el día y toda la noche llorando mientras veía pasar los autobuses rojos. Ahora, me imagino cómo se sentirían mis abuelos, totalmente rechazados por una nieta que quería volver con sus “otros abuelos” y con papá y mamá.

Creo que era en los únicos momentos que echaba de menos a mis padres. Siempre he estado sola en casa. Mis progenitores tenían que irse a currar, entonces mi abuelo era el que me llevaba al cole. Él era el portero del edificio y le tenía un piso más abajo, pero yo prefería estar sola en casa, aunque muchas veces me bajaba para ver cómo trabajaba. Era carpintero, y cuando no había jaleo en la portería, se bajaba a un patio donde tenía un montón de herramientas y se ponía a cepillar puertas o a hacer jabón. Me podía pasar horas y horas con él, deseando que me pidiese que le echase una mano...

Mi infancia, la recuerdo sin la vigilancia de una madre, pero sin traumatizarme por ello. Yo estaba bien. Era muy independiente y esa soledad me hizo madurar bastante antes de lo previsto. Pude desarrollar mis primeros “topajes” con la sexualidad libremente ja ja ja...

La verdad es que escribir estos recuerdos me está animando bastante. Parece que de repente me ha hecho recuperar esa rebeldía y esa autosuficiencia que tenía cuando era pequeña.

You've got your mother in a whirl
She's not sure if you're a boy or a girl
Hey babe, your hair's alright
Hey babe, let's go out tonight
You like me, and I like it all
We like dancing and we look divine
You love bands when they're playing hard
You want more and you want it fast
They put you down, they say I'm wrong
You tacky thing, you put them on
Rebel Rebel, you've torn your dress
Rebel Rebel, your face is a mess
Rebel Rebel, how could they know?
Hot tramp, I love you so!
Don't ya?
Doo doo doo-doo doo doo doo doo
You've got your mother in a whirl 'cause she's
Not sure if you're a boy or a girl
Hey babe, your hair's alright
Hey babe, let's stay out tonight
You like me, and I like it all
We like dancing and we look divine
You love bands when they're playing hard
You want more and you want it fast
They put you down, they say I'm wrong
You tacky thing, you put them on
Don't ya?
Oh?
Doo doo doo-doo doo doo doo doo
You've torn your dress, your face is a mess
You can't get enough, but enough ain't the test
You've got your transmission and your live wire
You got your cue line and a handful of ludes
You wanna be there when they count up the dudes
And I love your dress
You're a juvenile success
Because your face is a mess
So how could they know?
I said, how could they know?
So what you wanna know
Calamity's child, chi-chile, chi-chile
Where'd you wanna go?
What can I do for you? Looks like you've been there too
'Cause you've torn your dress
And your face is a mess
Ooo, your face is a mess
Ooo, ooo, so how could they know?
Eh, eh, how could they know?
Eh, eh

Para ti

Para ti

It's four in the morning, the end of December
I'm writing you now just to see if you're better
New York is cold, but I like where I'm living
There's music on Clinton Street all through the evening.
I hear that you're building your little house deep in the desert
You're living for nothing now, I hope you're keeping some kind of record.
Yes, and Jane came by with a lock of your hair
She said that you gave it to her
That night that you planned to go clear
Did you ever go clear?
Ah, the last time we saw you you looked so much older
Your famous blue raincoat was torn at the shoulder
You'd been to the station to meet every train
And you came home without Lili Marlene
And you treated my woman to a flake of your life
And when she came back she was nobody's wife.
Well I see you there with the rose in your teeth
One more thin gypsy thief
Well I see Jane's awake --
She sends her regards.
And what can I tell you my brother, my killer
What can I possibly say?
I guess that I miss you, I guess I forgive you
I'm glad you stood in my way.
If you ever come by here, for Jane or for me
Your enemy is sleeping, and his woman is free.
Yes, and thanks, for the trouble you took from her eyes
I thought it was there for good so I never tried.
And Jane came by with a lock of your hair
She said that you gave it to her
That night that you planned to go clear

FAMOUS BLUE RAINCOAT
(Leonard Cohen)

La camarera de Bellpuig

La camarera de Bellpuig

Llevaba esperándole varios fines de semana. No sé por qué se ha resistido a mi candente mirada. Le vi acercarse a la barra, me intrigaba... Cada vez tenía más calor y los lóbulos de sus orejas me estaban subiendo la temperatura de ciertas zonas nada castas.
Ahora siempre estoy preparada por si aparece otra vez. Pienso encerrarle entre mi cuerpo y la pared cuando vaya al aseo. No podrá evitar caer rendido a mis encantos...

Cebra

Cebra

Hoy he tenido el sueño más extraño de toda mi vida. Me pregunto qué cojones le pasa a mi cerebro para hacer unas conexiones tan raras. Mis sueños incoherentes, surrealistas, suelen sucederse en sagas. El de hoy, espero que haya sido un sólo volumen y no el primer capítulo de los Episodios Nacionales.
Iba bajando las empinadas escaleras de una cripta. El lugar era húmedo y oscuro. Llevaba una especie de túnica de raso de color granate (color que se me repite muchísimas veces en todos los objetos)y nada más (y cuando digo nada más, es nada más), hasta estaba descalza. Tenía los pies helados porque el suelo estaba bastante mojado y mohoso (brrr). Tenía el pelo muy largo y bastante despeinado y andrajoso. Llegué al final de las escaleras y el lugar era redondo y pequeño; parecía el fondo de un pozo vacío. Miré a mi alrededor y de repente me topé con una cebra. La cebra se acercaba a mí cada vez más hasta que me dejó pegada a la pared. Se puso de pie y de una forma muy natural, me arrancó la túnica con sus patas delanteras. Me quedé desnuda, pero ahora, por arte de magia, tenía puestas unas botas muy altas que me llegaban por encima de la rodilla. La cebra me cogió la mano derecha y me la enganchó en un grillete que había en la pared y me dejó ahí.
Me he despertado acojonada y con un dolor en el brazo del copón. Puta cebra!

Divagando entre varias cervezas y un té irlandés

Divagando entre varias cervezas y un té irlandés

DIONISIO. ¡Claro! De día se verán más lucecitas...
DON ROSARIO. No. De día las apagan.
DIONISIO. ¡Qué mala suerte!
DON ROSARIO. Pero no importa, porque en su
lugar se ve la montaña, con una vaca encima muy
gorda que, poquito a poco, se está comiendo toda la
montaña...
DIONISIO. ¡Es asombroso!
DON ROSARIO. Sí. La Naturaleza toda es asom-
brosa, hijo mío (Va ha dejado DIONISIO la sombrerera
junto a las otras. Ahora abre la maleta y de ella saca
un pijama negro, de raso, con un pájaro bordado en
blanco sobre el pecho, y lo coloca, extendido, a los
pies de la cama. Y después, mientras habla DON RO-
SARIO, DIONISIO va quitándose el gabán, la bu-
fanda y el sombrero que mete dentro del armario.)
Esta es la habitación más bonita de toda la casa...
Ahora, claro, ya está estropeada del trajín... ¡Vienen
tantos huéspedes en verano!... Pero hasta el piso de
madera es mejor que el de los otros cuartos... Venga
aquí... Fíjese... Este trozo no, porque es el paso y ya
está gastado de tanto pisar... Pero mire usted debajo
de la cama, que está más conservado... Fíjese qué
madera, hijo mío... ¿Tiene usted cerillas?
DIONISIO. (Acercándose a DON ROSARIO.) Sí.
Tengo una caja de cerillas y tabaco.
DON ROSARIO. Encienda usted una cerilla.
DIONISIO. ¿Para qué?
DON ROSARIO. Para que vea usted mejor la ma-
dera. Agáchese. Póngase de rodillas.
DIONISIO. Voy.
(Enciende una cerilla y los dos, de rodillas,
miran debajo de la cama.)
DON ROSARIO. ¿Qué le parece a usted, don Dioni-
sio?
DIONISIO. ¡Que es magnífico!
DON ROSARIO. (Gritando.) ¡Ay!
DIONISIO. ¿Qué le sucede?
DON ROSARIO. (Mirando debajo de la cama.) ¡ Allí
hay una bota!
DIONISIO. ¿De caballero o de señora?
DON ROSARIO. No sé. Es una bota.
DIONISIO. ¡Dios mío!
DON ROSARIO. Algún huésped se la debe de haber
dejado olvidada... ¡Y esas criadas ni siquiera la han
visto al barrer!... ¿A usted le parece esto bonito^
DIONISIO. No sé qué decirle...
DON ROSARIO. Hágame el favor, don Dionisio.
A mí me es imposible agacharme más, por causa de la
cintura... ¿Quiere usted ir a coger la bota?
DIONISIO. Déjela usted, don Rosario... Si a mí no
me molesta... Yo en seguida me voy a acostar, y no le
hago caso...
DON ROSARIO. Yo no podría dormir tranquilo si
supiese que debajo de la cama hay una bota... Lla-
maré ahora mismo a una criada.
(Saca una campanilla del bolsillo y la hace
sonar.)
DIONISIO. No. No toque más. Yo iré por ella.
(Mete parte del cuerpo debajo de la cama.) Ya está.
Ya la he cogido. (Sale con la bota.) Pues es una bota
muy bonita. Es de caballero...
DON ROSARIO. ¿La quiere usted, don Dionisio?
DIONISIO. No, por Dios; muchas gracias. Déjelo
usted...
DON ROSARIO. No sea tonto. Ande. Si le gusta,
quédese con ella. Seguramente nadie la reclamará...
¡Cualquiera sabe desde cuándo está ahí metida '
DIONISIO. No. No. De verdad. Yo no la nece-
sito...
DON ROSARIO. Vamos. No sea usted bobo...
¿Quiere que se la envuelva en un papel, carita de
nardo?
DIONISIO. Bueno, como usted quiera...
DON ROSARIO. No hace falta. Está limpia. Méta-
sela usted en un bolsillo. (DIONISIO se mete la bota en
un bolsillo.) Así...
DIONISIO. ¿Me levanto ya?
DON ROSARIO. Sí, don Dionisio, levántese de ahí,
no sea que se vaya a estropear los pantalones...
DIONISIO. Pero ¿qué veo, don Rosario? ¿Un telé-
fono?
DON ROSARIO. Sí, señor. Un teléfono.
DIONISIO. Pero ¿un teléfono de esos por los que
se puede llamar a los bomberos?
DON ROSARIO. Sí, señor. Y a los de las Pompas
Fúnebres...
DIONISIO. ¡Pero esto es tirar la casa por la ven-
tana, don Rosario (Mientras DIONISIO habla, DON RO-
SARIO saca de la maleta un chaquet, un pantalón
y unas botas y ¡os coloca dentro del armario.) Hace
siete años que vengo a este hotel y cada año encuen-
tro una nueva mejora. Primero quitó usted las moscas
de la cocina y se las llevó al comedor. Después las
quitó usted del comedor y se las llevó a la sala. Y el
otro día las sacó usted de la sala y se las llevó de
paseo, al campo, en donde, por fin, las pudo usted dar
esquinazo... ¡Fue magnífico! Luego puso usted la
calefacción... Después suprimió usted aquella carne
de membrillo que hacía su hija... Ahora el teléfono...
De una fonda de segundo orden ha hecho usted un
hotel confortable... Y los precios siguen siendo eco-
nómicos... ¡Esto supone la ruina, don Rosario...!
DON ROSARIO. Ya me conoce usted, don Dioni-
sio. No lo puedo remediar. Soy así. Todo me parece
poco para mis .huéspedes de mi alma...
DIONISIO. Pero, sin embargo, exagera usted... No
está bien que cuando hace frío nos meta usted bote-
llas de agua caliente en la cama; ni que cuando
estamos constipados se acueste usted con nosotros
para darnos más calor y sudar; ni que nos dé usted
besos cuando nos marchamos de viaje. No está bien
tampoco que, cuando un huésped está desvelado,
entre usted en la alcoba con su cornetín de pistón e
interprete romanzas de su época, hasta conseguir que
se quede dormidito... ¡Es ya demasiada bondad...!
¡Abusan de usted...!2.
DON ROSARIO. Pobrecillos... Déjelos..., casi to-
dos los que vienen aquí son viajantes, empleados,
artistas... Hombres solos... Hombres sin madre...
Y yo quiero ser un padre para todos, ya que no lo
pude ser para mi pobre niño... ¡Aquel niño mío que se
ahogó en un pozo...! (Se emociona.)
DIONISIO. Vamos, don Rosario... No piense usted
en eso...
DON ROSARIO. Usted ya conoce la historia de
aquel pobre niño que se ahogó en el pozo...
DIONISIO. Sí. La sé. Su niño se asomó al pozo
para coger una rana... Y el niño se cayó. Hizo
«¡pin!», y acabó todo.
DON ROSARIO. Ésa es la historia, don Dionisio.
Hizo «¡pin!», y acabó todo. (Pausa doloroso.) ¿Va
usted a acostarse?
DIONISIO. Sí, señor.
DON ROSARIO. Le ayudaré, capullito de alhelí.
(Y mientras hablan, le ayuda a desnudarse, a ponerse
el bonito pijama negro y cambiarse los zapatos por
unas zapatillas.) A todos mis huéspedes los quiero, y
a usted también, don Dionisio. Me fue usted tan
simpático desde que empezó a venir aquí, ¡ya va para
siete años!
DIONISIO. ¡Siete años, don Rosario! ¡Siete años!
Y desde que me destinaron a ese pueblo melancólico
y llorón que, afortunadamente, está cerca de éste, mi
única alegría ha sido pasar aquí un mes todos los
años, y ver a mi novia y bañarme en el mar, y

We can work it out

We can work it out

"...Life is very short
and there's no time for fussing and fighting, my friend..."

(Lennon & MacCartney)

Frío

Frío

Creo que la cosa se ha enfriado bastante. No intento enviar ningún mensaje a nadie, simplemente, escribo lo que siento, de hecho, cuando quiero decir algo soy muy directa. Los que me conocéis lo sabéis.

Ridiculous Thoughts

Ridiculous Thoughts

Twister, oh
Does anyone see through you
You're a twister, oh an animal
But you're so happy now
I didn't go along with
You're so happy now
But you're going to have to hold on
You're going to have to hold on
You're going to have to hold on, hold on, hold on
Or we're going to have to move on
We're going to have to move on
Or we're going to have to move on, move on,
move on

Feel alright
And I cried so hard
The ridiculous thoughts
I feel alright, alright, alright, alright

Twister, oh
I shouldn't have trusted in you
Twister, oh
It's not going to happen now
You're not going to make fun of me
Happen now

But you're going to have to hold on
You're going to have to hold on
But you're going to have to hold on,
hold on, hold on
Or we're going to have to move on
We're going to have to move on
Or we're going to have to move on, move on,
move on

I feel alright
And I cried so hard
The ridiculous thoughts
I feel alright, alright, alright, alright

I should have lied
But I cried so hard
The ridiculous thoughts
I should have lied, ha' lied, ha' lied, ha' lied

But you're gonna have to hold on
You're gonna have to hold on

But you're gonna have to hold on
You're gonna have to hold on, hold on,
hold on, hold on, hold on, hold on, hold
But you're gonna have to hold on
You're gonna have to hold on

To me...

(The Cranberries)

Blake

Blake

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?
In what distant deeps or skies
Burn the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare sieze the fire?
And what shoulder, & what art,
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?
What the hammer? what the chain?
In what furnace thy brain?
What the anvil? what the dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?
When the stars threw down their spear,
And water'd heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?
Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

Uff... Blake, Blake, Blake... éste sí que me gusta. Me gusta mucho, como pintor y como escritor. Era un tío muy extraño, rodeado de esoterismo, vaticinios,... muy visionario, totalmente irracional. Era tan introspectivo que pudo llegar a captar la esencia de las cosas con la abstracción y el simbolismo.

Lucrecia Panciatichi

Lucrecia Panciatichi

Me encanta este cuadro. Aquí, en la imagen, no se aprecia muy bien.
Lo pintó Bronzino (1503-1572), que era de Florencia y cultivó el Manierismo. Veo la imagen de Lucrecia como una mujer abstraída, distanciada, fría, tanto que parece una escultura en lugar de pintura.
La primera vez que la vi fue en mi libro de Arte; ojeando y hojeando me topé con este retrato. Me quedé paralizada observando sobre todo la cara de esta mujer. Me llamó la atención sus ojos, su cara y su frente despejada. Las pupilas son tan reales...
Hay pintores y cuadros que me gustan mucho más, pero tengo especial cariño a esta obra. No sé por qué, pero hay algo que me atrae, que me llama a abrir el libro y contemplarlo de vez en cuando.

¿Por qué es preferible"español" frente a "castellano"?

¿Por qué es preferible"español" frente a "castellano"?

- Nuestra lengua ha sobrepasado su origen estrictamente castellano; es decir, nuestra lengua se ha tomado de varios sitios.
- El idioma de la gran literatura nacional es el español, porque es el instrumento general de toda una cultura.
- Desde el extranjero se ve la unidad del “español”, no se conoce la peculiaridad del “castellano”. Se habla de la lengua española no de la lengua castellana.
- Actitud lingüística del hablante: el hablante opina que habla español, tanto dentro como fuera de Castilla:
“El castellano es de los castellanos; yo soy mejicano y como mejicano hablo español”, Octavio Paz.
- Por coherencia y paralelismo con el nombre de otros idiomas: francés, italiano, rumano, etc.
- El español no sólo se habla en Castilla.
- Nadie habla español, sino en español, ya que una lengua no es homogénea.
- El catalán y el gallego-portugués son lenguas regionales (y no dialectos del español). Proceden directamente del latín, al igual que el español.
- La lengua vasca es una lengua autónoma o independiente del latín.
- Los dialectos del español: habla del centro y norte de España, dialectos interiores de América, el andaluz, hablas meridionales de España, el canario, el español costero y el insular (como el cubano).
- Dialectos terciarios: se trata de las peculiaridades del habla de una persona; por ejemplo Chiquito de la Calzada.

El Resplandor

El Resplandor

Qué puedo decir de esta peli que tantas tantas tantas veces he visto...
Cada vez que la video (como diría Alex) me recreo en toda la panorámica que refleja Kubrick. Me fijo en todos los clichés que usaba en sus pelis. Me encanta la escena de Danny por los pasillos con el triciclo; el cambio de ruido de las ruidas de su pequeño vehículo al pisar, alternando, alfombras y suelo. La cámara siguie al niño a toda velocidad, sin perder detalle en las curvas. Este movimiento de cámara se repite en el laberinto, cuando Danny es perseguido por Jack.
Otra escena, insignificante a primera vista, pero los recorridos por la gran cocina son muy parecidos a la entrada de la enfermera con el carrito en "La naranja mecánica" (cuando Alex está escayolado).
A ver... más cosas...hum...sí, cuando el niño está en trance (comunicandose con el jefe de cocina) es la misma imagen que la del escritor de la naranja cuando escucha a Alex singin' in the rain....Bah y muchas cosa más que se me harían muy largas de escribir. Ya iré comentando.
Se aceptan críticas, opiniones, insultos, bla bla bla...
A ver que sigo contandoos... molan los posters de las blackies que tiene el jefe de cocina en su dormitorio, menudo pájaro!
Y lo que más se sale es el niño "redrum, redrum, redrum, redrum...!" es tan rayante y repetitivo como el "no por mucho madrugar amanece más temprano" ("All work and no play make Jake a dull boy")

P

P

17/2/04

M

M

(9/12/03)

Primera vez

Primera vez

Después de ver lo que han hecho Pricher y Peter, parece ser que me ha dado envidia y yo también quiero montármelo.
La verdad es que es una vía de escape, en donde puedes explotar, divagar y rayarte de manera cíclica.
Aquí podré escribir sin temor a dejarme los papelitos o los cuadernos por ahí perdidos, con dos agravantes: uno, que me jode no encontrarlos luego; y dos, que me jode aún más que mis viejos piensen que debería ir a Alonso Vega. La verdad es que un poco loca sí que estoy, pero es algo que tengo asumido. A lo mejor no soy una pirada y es la gente la queme lo ha metido en la quijotera. De todos modos no es algo que me quite el sueño. Hay otras cosas que sí me lo quitan, aunque últimamente duermo como una marmota y estoy todo el día en un estado de agotamiento que no me explico. Creo que puede ser porque tenga unos niveles de órdago (a ver si me va a pasar como a la Belén Esteban jajaja). Dentro de poco tengo que ir a los vampiros, después me echará la bronca la señora Tapia y bla bla bla...
En fin, espero que este sitio sea productivo. Pediré consejo a quien tantas veces se lo he pedido dándole chapa...

UNA COSITA: TODO LO QUE HAY AQUÍ ESCRITO ES DE MI PROPIA COSECHA... CUANDO ROBE A ALGUIEN SUS PALABRAS, LO INDICARÉ ESCRUPULOSAMENTE.